Warning Forever es un título desarrollado por Hikware, en concreto por Hikoza. T. Ohkubo. ¿No conocéis a Hikoza? Por si acaso quedaros con este nombre, no vaya a ser que dentro de poco se haga famoso y digáis que no os avisé a tiempo. Podéis descargar Warning Forever desde aquí, es fácil de instalar y ocupa muy poco espacio en el disco duro (sólo para sistemas operativos Windows).
El software que os traemos desde el lejano Japón parece a primera vista el típico juego de naves de scroll vertical. Sin embargo, nada más comenzar nos damos cuenta de que participamos en batallas contra las naves que serían los jefes de final de fase de cualquier otro título. Solamente dos naves, una contra la otra, como si de un combate de lucha se tratara.
En estas batallas nos enfrentamos a monstruosas naves capaces de regenerarse (hay que ir destruyendo los componentes por partes) y que están equipadas con cañones, laser, cohetes y otras armas que tendréis que descubrir por vosotros mismo.
Para plantarles cara, Warning Forever, nos pone a los mandos de un pequeño habitáculo espacial de color verde equipado con un cañón al que podemos ajustar a conciencia el ángulo de disparo.
Para terminar cada nivel disponemos de un único minuto. Y las primeras naves serán fácilmente destruidas pero a medida que avancéis tendréis que enfrentaros en batallas de proporciones épicas. Es un detalle a reseñar lo bien que se ha ajustado la dificultad…
Tenemos a nuestra disposición además varios modos de juego:
- Normal, tienes un minuto para destruir a las naves enemigas. A ver hasta donde eres capaz de llegar.
- 3 Ships, disponemos de tres vidas y el tiempo no corre en nuestra contra.
- 5 Minutes Attack, jugamos por ver quién consigue mejor puntuación en cinco minutos.
- Sudden Death, es una especie de torneo a muerte súbita.
Además tenemos la posibilidad de personalizar bastante el juego a nuestro antojo, con lo que la sensación de control es máxima.
Con ciertas influencias del Aleste de Konami, el manga y los mechas en su estética, Warning Forever se presenta con un apartado gráfico sorprendentemente sencillo pero efectivo, donde quizá se podrían haber suavizado ciertas formas de las naves. Las explosiones y los efectos de luces son espectacularmente brillantes y no tienen nada que envidiar a muchos juegos comerciales.
Hikoza no es músico y por eso no hay banda sonora pero los efectos de sonido de las explosiones y alarmas están muy bien realizados.
En cuanto a la jugabilidad y adicción tenéis que prepararos para pasar algunas horas pegados a la pantalla del ordenador. No vais a poder despegaros si saber cómo es la próxima nave que destruir porque el control es muy sencillo, intuitivo y responde a la perfección.
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